Elaboración

Después de ser recogidas, las hojas se procesan. El proceso de producción del té negro difiere de una región a otra, pero siempre incluye cuatro pasos básicos: marchitamiento, enrollado, fermentación y secado. Durante el proceso de fermentación, el jugo de la hoja se expone al oxígeno, que hace que el color se transforme de verde a negro. 250 gramos de hojas frescas de té se convierten en 100 miligramos de té fresco. La producción del té verde no incluye fase de fermentación; después del marchitamiento, se aplica un tratamiento de vapor a las hojas.