Elaboración

Después de ser recogidas, las hojas se procesan. El proceso de producción del té negro difiere de una región a otra, pero siempre incluye cuatro pasos básicos: marchitamiento, enrollado, fermentación y secado. Durante el proceso de fermentación, el jugo de la hoja se expone al oxígeno, que hace que el color se transforme de verde a negro. 250 gramos de hojas frescas de té se convierten en 100 miligramos de té fresco. La producción del té verde no incluye fase de fermentación; después del marchitamiento, se aplica un tratamiento de vapor a las hojas.

1. El marchitamiento
El marchitamiento es el primer paso del proceso de elaboración del té. Las hojas se extienden y se dejan marchitar a 25-30º C. La cantidad de agua habitual en las hojas frescas (75-80%) se reduce entonces hasta el 60-70%

El marchitamiento
2. El enrollado
Posteriormente, las hojas marchitas se someten a un proceso de enrollado durante media hora. Mientras son machacadas, obtienen gradualmente su fragancia particular y su específico sabor.

3. La fermentación
Durante el transcurso de la fermentación, las hojas rotas se llevan a habitaciones especiales en las que se les aplica aire a 25° C y una humedad del 95%. Es en esta fase en la que el color de las hojas cambia de verde brillante a marrón y donde aparece su peculiar aroma. La duración de la fermentación (cerca de cuatro horas) es esencial para definir las características finales del producto. La fermentación
4. El secado
El proceso de fermentación concluye con el secado de las hojas. Esto se realiza a una temperatura de 95° C, lo que reduce la humedad de las hojas de té hasta el 4-6%. Aproximadamente en media hora, el té obtiene su color negro. Se pueden obtener cerca de 20 kg de té negro de 100 kg de hojas frescas.

Después de sacar el té de la secadora, es el momento de la selección. Esto se hace habitualmente de acuerdo con el tamaño, por medio de cribado. Los trozos de diferentes tamaños se utilizan para tés de filtro y fibrosos.

5. Almacenamiento y transporte
El té ya está preparado para ser almacenado y transportado. Se embala cuidadosamente para evitar influencias externas que puedan afectar durante el transporte. Se utilizan cajas de madera con papel de aluminio muy seguras. Sin embargo, en los países productores de té con escasez de madera a veces lo transportan en sacos de papel.

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